En China hay una ciudad donde los semáforos no tienen ciclos programados: la luz se pone en verde o en rojo en función del tráfico. Su objetivo es evitar atascos y acortar los desplazamientos: si no hay tráfico, no hay necesidad de estar parado ante un semáforo. Aunque tiene una cara B: al más puro…
China ha construido una ciudad del futuro donde los semáforos obedecen a los coches y no al revés