Durante años, comprar un coche eléctrico de segunda mano era una ganga. El valor residual, o de reventa, de un eléctrico nunca fue muy alto, de ahí que los precios de los usados fueran bajos. Con la gasolina a 2 euros el litro, recargar fuera de casa sale más barato que llenar un depósito de gasoli…
Con la gasolina a 2 euros, los eléctricos de segunda mano dejan de ser una ganga: en España ya cuestan un 6% más que hace un año