La velocidad, ser el más rápido, siempre ha fascinado al ser humano. Ya sea por mar, tierra o aire, ser el más rápido supone una ventaja decisiva sobre sus rivales. A finales de los años 80 y principios de los años 90, el avión comercial más rápido del mundo era el mítico Concorde. Con una velocida…
Costaba el doble que un BMW M5 y corría a 290 km/h. Hace 37 años el Alpina B10 Bi-Turbo era el Concorde de las Autobahn