A comienzos del siglo XX, el futuro del automóvil estaba lejos de estar escrito. La gasolina no era más que una opción entre otras. Muchos pensaban que la electricidad se impondría, mientras que otros, como Henry Ford, apostaban por el alcohol etílico, o etanol, como combustible llamado a dominar e…
El combustible del futuro crecería en los campos. Durante un tiempo Henry Ford parecía tener razón: no haría falta gasolina