El estancamiento de la guerra en Oriente Medio y el hecho de que Arabia Suadí haya tenido que cerrar un oleoducto clave tras un ataque de Irán están llevando al límite las reservas petroleras, pero sobre todo de diésel. El precio del barril de Brent cuesta ahora un 45% más que antes de que estallar…
El precio del diésel no va a dejar de subir porque cada vez hay menos refinerías en pie para producirlo