Hasta finales de la década de 1980 y principios de los años 90, los faros de los automóviles recurrían de forma casi universal al vidrio templado o prensado. Aquellos proyectores ofrecían una resistencia química y superficial prácticamente inalterable al paso de los años, pero planteaban tres incon…
Faros amarillos y opacos: por qué se ponen así