¿Para qué? Esa es la pregunta principal a la hora de hacerse con un buggy. ¿Para qué vas a gastarte 30.000 euros en un coche que no termina de ser un coche? La respuesta es: ¿y por qué no? Dentro de las subcultura de los todoterrenos y los 4x4 hay un nicho casi desconocido pero que mueve un mercado…