La carrera espacial en la Guerra Fría fue el otro gran pilar de la maratón de fondo que enfrentó a la URSS y EEUU. Del lado soviético, su proyecto más ambicioso y caro de toda su historia fue el proyecto Burán. Su piedra angular, un transbordador 100 % autónomo, sin necesidad de pilotos y sin motor…
La URSS se gastó miles de millones en un transbordador espacial que nunca fue al espacio: lleva 30 años abandonado en medio del desierto