Cuando pensamos en un motor rotativo es prácticamente inevitable imaginar un Mazda. Un RX-7, un RX-8, aquel 787B ganador de Le Mans y, sobre todo, ese característico rotor triangular girando dentro de una cámara de combustión. Mazda consiguió que durante décadas utilizáramos casi como sinónimos dos…
Mazda nos hizo pensar que todos los motores rotativos eran Wankel, pero este le ha dado la vuelta al diseño, consume menos que un diésel, y podría estar en los coches desde el 2035