Las cartas Pokémon nacieron como un juego para niños y han acabado siendo todo lo contrario: un negocio multimillonario para mayores. Son los más veteranos y, y no los niños, los que agotan las cajas en cuestión de horas, van a buscarlas hasta duplicar o triplicar su precio de reventa y se vuelven…
Quería comprar todas las cartas Pokémon antes que nadie. Su plan acabó cuando descubrieron un GPS escondido en el coche de una repartidora