Eres joven, tienes una relación estable y conduces un Škoda Fabia que por fin es tuyo tras el pago de la última cuota de un préstamo de cuatro años. Una deuda menos. Qué alegría, qué alborozo, que no pare la fiesta… ¡sorpresa, vas a ser padre! La entrada Si vas a ser padre (y eres un tieso), no te…
Si vas a ser padre (y eres un tieso), no te compres un SUV