El Ford Escort es uno de los coches británicos más icónicos de todos los tiempos. Sus primeras generaciones, con un esquema motriz de propulsión y un reparto de pesos perfecto, se han convertido en la base perfecta para crear coches de rallye de lo más competitivos. El fabricante británico Boreham…
Su corazón de 330 CV pesa 85 kg, llega a las 10.000 rpm y es posiblemente el Ford Escort definitivo