Si nosotros te decimos kei car lo más probable es que se te venga a la cabeza una especie de automóvil japonés con forma de cubo y bastante poca gracia más allá de ser un ladrillo con ruedas. Los kei car son vehículos por los que sus dueños reciben cierto trato de favor en las congestionadas ciudad…
El Mazda que lo tenía todo para triunfar y fracasó porque el tamaño sí importa: era demasiado pequeño