Enzo Ferrari nunca fue de medias tintas. Y con Wifredo Ricart, el creador de Pegaso, aún menos. En sus memorias, ‘Le mie gioie terribili’, dejó escrito que darle la mano era como estrechar “la mano fría y sin vida de un cadáver”. Es una frase cruel, sin duda, pero resume bien el choque entre dos te…