Hoy los coches equipan sistemas específicos para reducir las consecuencias de un atropello, pero hubo un tiempo en el que la seguridad del peatón estaba fuera de la ecuación. Cuando el automóvil empezó a llenar las calles durante las primeras décadas del siglo XX, también aumentaron los accidentes…
Los coches de los años 30 tenían una solución surrealista para los atropellos: atrapar al peatón antes de que golpeara el coche